Pedrito I El usurpador

"Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria" (Groucho Marx) 


La comedia en la se ha convertido la política española desde hace ya muchos años continúa en caída libre, ahora tenemos sentado desde hace ya un tiempo y consolidado desde el pasado martes 7 de enero a Pedro Sánchez, que a pesar de que en su segunda presentación como candidato a la presidencia del gobierno por el PSOE (al que le sobra la E hace ya tiempo) batió el magnífico récord de sacar el número de escaños más bajo de la historia para su partido, 85 escaños, ya se había presentado el año anterior con un resultado pobre, 90, dimitió, regresó y al final consiguió todos sus sueños, volar feliz en el Mystère (que nombrecito tiene el avión de los cojones), sí, ése mismo que ya creó polémica con Alfonso Guerra, por aquello de usarlo para irse de cachondeo. 

Bueno, volar feliz en el dichoso avioncito y rodearse de un nutrido grupo de bultos sospechosos, porque ahora "reina" apoyado por los que quieren desmembrar su reino, ése que a él parece importarle un comino. Pero no cabe alarmarse señores: esto es España, así lo ha sido durante milenios, un compendio de tribus que competían por ver cual daba las hostias más fuertes y se vendían al mejor postor, ya fuese fenicio, cartaginés, romano o árabe. Eso sí, no daban tregua a nadie (que le pregunten a Napoleón, a quien el rey español le dejó pasar la frontera y se llevó de hostias en la piel de toro). Nadie quiere ser español, pero todos somos iguales, cenamos a las 11 de la noche, llenamos los bares, hablamos a gritos y ninguno pronunciamos el sonido de la v. Hemos regresado a los reinos taifas, ya verán como a mitad de legislatura Pedrito I se la ha jugado a casi todos sus socios y estos son capaces de aliarse con los chicos de VOX, porque al fin y al cabo, ¡¡que cojones!! ¿no son todos los nacionalistas igualitos?.

¿Y que me dicen de Garzón (el de IU) de algo le ha servido hacer de bufón del "coletas" porque la última noticia que tengo es que lo hacen ministro, ¡hay Señor, que grandes tiempos los del gran Julio Anguita!, ese si que no se vendía, o Marcelino Camacho, con los que podrías no estar de acuerdo, pero tenías que quitarte el sombrero ante su talla humana, ahora se llevan los niños pijos que no conocieron a los "grises" y critican una transición que ellos no hubiesen tenido cojones de hacer, para ello hacían falta callos en las manos y estos no tienen más que lazos amarillos.

"Cien cintas amarillas alrededor del viejo roble", que bonita canción de los setenta, pues eso parece Pedro Sánchez, que ha pasado de apoyar el 155 a gobernar de la mano de los lacitos amarillos, a ver cuanto tiempo aguanta sin que le cuelguen uno en la puerta de la Moncloa.

Samuel Corinto.



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