Garzón contra el tahúr

Alberto Garzón mete en cintura al negocio de las apuestas online, ese turbio negocio que consiste en recoger dinero de muchos para repartir un poco a algún afortunado y quedarse con la mayor parte.


Imagen prestad de un cómic titulado "El último tahúr) y enlazada a la página
Imagen prestad de un cómic titulado "El último tahúr) y enlazada a la página


“Para no perder, el jugador no cesa nunca de perder.” (Ovidio)


Al final me caerá bien este muchacho llamado Alberto Garzón al que han hecho ministro de Consumo (ministerio un poco raro para que lo ocupe un comunista), pero tengo que reconocer que parece de momento uno de los más sensatos componentes del actual ejecutivo, aunque seguro que tarde o temprano hará una lindeza a la altura de un buen bolivariano.  


Pero ya dije unos post atrás que me parecía bien su intento de despenalizar el consumo de marihuana (pongo enlace al final) y me parece estupendo que regule el sector de las apuestas, algo que yo personalmente detesto y que hace un daño social tremendo, porque se habla a menudo del alcoholismo o de la adicción a las drogas, pero la ludopatía es un mal social que afecta a cada vez más españoles y en especial a los jóvenes, esos odiosos locales de apuestas crecen como hongos y no tienen escrúpulos en situarlos cerca de colegios.




Ya he dicho en mi perfil para quien se moleste en leerlo que yo soy de derechas en cuanto a lo económico, pero muy muy rojo en lo que a libertades civiles se refiere (un librepensador, que es como un ateo, al que todas las religiones odian) pues en estas cosas sí que estoy con Podemos, salvo en la manía de considerar a todos los hombre como presuntos violadores (moda que espero sea pasajera) y estoy con Alberto Garzón en poner las cosas difíciles a las apuestas online, que es una puerta abierta las 24 horas del día a la tentación de dejarse el sueldo del mes en busca de un golpe de fortuna, que siempre termina en una hostia económica.


Ahora quieren meter en la pavera a quien se le ocurra no escupir en la memoria de Franco. Yo de franquista no tengo nada, eso era un régimen oscuro y represivo que purgó a sus adversarios en la posguerra y degeneró en un estado atrasado y hortera, pero con algunas cosas acertó, como con el hecho de considerar el juego como algo pernicioso (a ver si terminan llamando franquista a Albertito Garzón).


No soy partidario de prohibir, y aunque no me guste el juego considero que las personas tienen perfecta libertad de dilapidar su dinero si lo consideran oportuno, pero que se permita la publicidad explícita de esta mal llamada actitud lúdica que produce dependencia no es normal. Ya se reguló la publicidad del tabaco y el alcohol, pero te puedes encontrar a Jorge Javier Vázquez anunciando una casa de apuestas online en la tele en franja horaria donde pueden haber niños, y hasta ahora nadie protestaba.




El juego es lo que es, comprar ilusión a un precio muy caro, porque una cosa es apostar un par de euritos al Euromillón y otra muy distinta meterse en un bingo hasta que no quede en tu cartera más que telarañas. Ya ocurrió esto con anterioridad cuando se permitió el juego en España después de palmarla “El Patascortas” (era uno de los apodos de Franco) , y a principios de la década de los 80, las calles se llenaron de bingos y los bares de máquinas tragaperras. El síndrome de Las Vegas lo inundó todo y por fortuna el paso con el tiempo se fue mermando ese ansia de juego en la población.


Pero desde hace ya algunos años y al amparo de las nuevas tecnologías ha vuelto de nuevo a crecer el sueño de ganar fortunas apostando a cualquier cosa (costumbre muy anglosajona por cierto) y los anteriores gobiernos de Mariano Rajoy, ese timonel a la deriva que no aportó nada más que aburrimiento a la política y que permitió que los contribuyentes pagarán la quiebra de las Cajas de Ahorro (soy liberal en lo económico, si una empresa quiebra es responsabilidad de sus administradores) no pusieron orden en esto del juego, seguramente por temor a que les llamasen fachas (sambenito que les quedará de por vida).


Pues ya es la segunda vez que hablo bien de Alberto Garzón, igual me acostumbro, pero este Blog está para dar caña a los que gobiernan, sean del bando que sean, porque la complacencia es muy mala para el que toca poder, y esa falta de autocrítica de los votantes españoles les hace caer en los mismos errores una veza y otra. 


Mañana hablaré de la eutanasia, otra cosa en la que sí estoy de acuerdo con el actual gobierno, pero no acostumbren, que mientras tengan a Maduro por referente voy a rajar más que un barbero sacamuelas de Pedro Sánchez “El Trepa Campeador” y Pablo Iglesias “El Coletas I” y sus mariachis.



Enlaces relacionados con el post:

Bud Spencer & Terence Hill la única partida de póquer que me gustó:












Comentarios

Entradas populares